Infinitos caminos para hallarte y no encontrarte,
desiertos en la inmensidad de la nada.
Avalanchas de luces tropiezan con los sueños
que forman parte del todo invisible.
El horizonte trémulo deambula con un destino ya escrito,
sobre piedra sellado.
Cuando los astros se asomen en la oscuridad perfecta
que lo ilumina todo. Ya no habrá aflicción, ya no habrá pesar,
por que una estrella llevará tu nombre y tu corazón el mio.
Unidos en el más mágico y profundo milagro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario